El tren de alta velocidad lidera la carrera hacia el éxito frente al avión en el eje Madrid-Barcelona

Sólo hace tres meses que vio la luz pero la conexión de alta velocidad Madrid-Barcelona avanza ya a pasos agigantados. Durante el primer trimestre del año la empresa ferroviaria ha cifrado el incremento de usuarios en 589.000 viajeros. De estos, algo menos de la mitad, unos 210.000 usuarios, corresponderían, según los primeros análisis, a un trasvase del avión. 14 aeronaves diarias menos y un 5% menos de vuelos son los números que hace AENA, la entidad estatal gestora de los aeropuertos. Iberia va aún más lejos y reconoce una caída de las ventas del 13%.

Los aeropuertos de Barajas y el Prat se dan la espalda mientras las estaciones de Sants y la Puerta de Atocha se miran de frente. Abelardo Carrillo, director general de alta velocidad y larga distancia de la compañía, asegura que Renfe se propone llegar al 60%. No en vano, según afirma Carrillo, algunos días el servicio ha alcanzado puntas de 9.000 pasajeros, lo que equivale a 60 aviones a tope.

 

Sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer y obstáculos por salvar, entre ellos, la mejora del servicio de venta electrónica de la ferroviaria, que ya acumula 2.000 quejas. Las protestas se centran en la dificultad de realizar cambios en los billetes adquiridos por Internet. Para solucionarlo, “Renfe se ha comprometido a revisar el programa informático”.