Viajar en tren, lo último.

Que el avión ha perdido la batalla contra el tren de Alta Velocidad en España en las distancias cortas es un hecho incotestable. Ventajas como poder hablar por teléfono, salir y llegar desde el centro de las ciudades, no tener que estar con tanto tiempo de antelación a la salida, poder pasear e ir a la cafetería… Europa vuelve a descubrir el tren según va tejiendo su nueva red de ferrocarriles que viajan a 300 kilométros por hora.  Los viajes de negocios y placer en tren se imponen por precio y comodidad. Pero hay otro tipo de viajes que sin haberse modernizado comienzan a ganar adeptos los trenes de lujo y los pases de tren.

Vamos a comenzar por los trenes de lujo:

Todos conocemos el Orient Express, célebre y mítico, inmortalizado por Agatha Christie en su afamada novela. El mismo tren, restaurado, continúa transportandose por la vía ferreá desde París a Venecia. La compñaía que los explota comercialmente, Belmond, ha añadido además nuevas rutas por el territorio europea, Londres, Praga, Viena, etc. salidas puntales en las que hay que reservar con muhco tiempo de antelación porque no existen muchas plazas. Viajar en este tren es una fiesta, y hay que llevar traje de etiqueta. Como dato curioso he de comentaros que no haya baño en la cabina. Sí en el tren, lógico, pero uno paga el viaje a precio de crucero de lujo y s eencuentra que no hya baño, jeje. Es lo que tiene viajar en un tren de época. Yo no he podido hacer este viaje por razones de presupuesto pero seguro que el que puede permitirse hacer ese desembolso no le importa.

En España tenemos una maravilla. El tren Al Andalus, un magnifico tren que cuenta con todas las comodidades posibles. Su recorrido por Andalucía, la parte clásica, hacen que los turistas disfruten sobremanera. Diferente del tren Orient Express, cuyos trayectos son de dos o tres días, el tren Al Andalus tien recorrdios semanales.